Miquel Silvestre


Miquel Silvestre: viajero, explorador, aventurero y, por encima de cualquier otra cosa, escritor. Desertor de la cómoda vida de registrador de la propiedad. Trotamundos incansable en continua búsqueda de una historia que contar. Visceral, pasional, directo, iconoclasta, poco amigo de las etiquetas y los clichés. Hecho a si mismo, a su propia imagen y semejanza. Para bien o para mal, es difícil que deje indiferente a nadie.

Narrador irredento con un estilo único y particular, a pesar de haber publicado tres novelas (La Dama Ciega, Mariposas en el cuarto oscuro y Spanya, S.A.) y un libro de relatos (Dínamo Estrellada), amén de su participación en algunas antologías,  fue su libro Un millón de piedras el que, de alguna forma, lo dio a conocer. En él narra la odisea de su viaje a través de África a lomos de una BMW R 80, La Princesa, desde un punto de vista personal desnudo de adornos y  poses. Desde entonces no ha dejado de dar a luz nuevos proyectos como el recién acabado Ruta de los Exploradores Olvidados, en el que ha dado la vuelta al mundo persiguiendo las huellas de algunos de los grandes viajeros y exploradores que dio España al mundo, más conocidos y recordados fuera de nuestras fronteras que en el país que los vio nacer y partir,  y que ha dado ya su primer fruto en la forma de su último libro La Fuga del Naufrago, en el que narra el desconocido episodio de lo acaecido a los componentes sin nombre de la Armada Invencible a través de la voz, o mejor dicho la letra, de uno de sus protagonistas: Francisco de Cuéllar; o su nueva aventura que comenzará en breve: Ruta a Samarcanda, tras los pasos en esta ocasión de otro gran desconocido de la historia española: Ruy González de Clavijo.

He aquí un resumen de sus viajes en los cuales ha recorrido más de 80 países en solitario, siempre a lomos de una moto

porque es diferente a los demás modos de viajar. Es libertad, cercanía y emoción. La libertad de moverse ágilmente, de no depender de rutas fijas y horarios establecidos. Cercanía porque soy parte del paisaje. Nada me separa del mundo y de sus habitantes. Y emoción porque el viaje en moto es siempre épico. Se sufre y se disfruta. Uno está expuesto a lo bueno y a lo malo. El constante goteo de sensaciones te transforma. Ir ganando los destinos poco a poco los hace tuyos. Es el polvo en las botas lo que hace conquistar el camino y merecer ser el protagonista de la historia que narras.

Miquel a su llegada la Península de Valdez

EE UU, de costa a costa

Acabó con la moto en Estados Unidos para cruzar América del Norte de esquina a esquina (Miami-San Diego-Vancouver-Quebec-Nueva York). Buscó en Florida los vestigios de su conquistador español, Juan Ponce de León. Fue a Saint Augustine, primera ciudad de Estados Unidos, para hallar las huellas de su fundador español, Pedro Menéndez de Avilés. También cruzó el desierto americano de Anza Borrego, en homenaje al capitán español Juan Bautista de Anza, el primero que lo consiguió cruzar a pie y llegar a California por tierra, y recorrió el Camino Real de las misiones que impulsó en California el franciscano Fray Junípero Serra.

África.

Llegó a Kenia para escribir el reportaje de una ONG y, cuando apenas se había dado cuenta, se vio comprando una moto de segunda mano al jefe de la televisión alemana en África del Este y enfilando la carretera con 10.000 kilómetros por delante y el reto de llegar a Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Kenia, Tanzania, Zambia, Zimbabue, Botsuana, Namibia, Sudáfrica, Lesotho, Swazilandia y Mozambique. Después completó la aventura con el viaje en moto por Marruecos, el Sahara, Mauritania, Senegal y Malí.

Y se lanzó a escribir el libro de viajes Un millón de piedras (Barataria) y a relatar esa aventura en moto por catorce países africanos durante cuatro meses

España-Alaska en 18 meses

Un viaje en moto de España a Alaska siguiendo el rastro de otros grandes exploradores españoles. Para llevarla a cabo ha dado la vuelta al mundo en moto durante un año y un mes. Ha visitado lugares en donde hicieron historia diferentes viajeros ibéricos. Ha llegado a tierras vikingas, a las fuentes del Nilo Azul, a Goa, en donde está el sepulcro de Francisco Javier, a la Filipinas de Legazpi y Urdaneta y alcanzó la carretera más septentrional de América en el ártico canadiense, para terminar en Nueva York.

Su próxima aventura, Ruta Embajada a Samarkanda

Tras completar la vuelta al mundo en moto con la Ruta de los Exploradores Olvidados, Miquel Silvestre ya se encuentra preparando su nueva aventura, Ruta Embajada a Samarkanda, en la que acometerá un viaje extremo por Cerdeña, Italia continental, los Balcanes, Turquía, Georgia, Armenia, Azerbaiján, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. Al regreso, atravesará los Cárpatos y los Alpes. Para ello, contará con una BMW R 1200 GS de refrigeración líquida cedida por BMW Motorrad España.

Más información en http://www.miquelsilvestre.com/

Miquel Silvestre
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