Desafío Euroa 2010 (II)


Por Iñaki Santiso.
(http://lamoradadelosviajeros.blogspot.com.es)

Día 14 de mayo 600 Kms

Bueno, pues hoy es viernes, catorce de mayo. Salgo de trabajar a las 15 horas y ya tenemos todo preparado para empezar nuestra aventura.

El día anterior (la noche, mas bien) fue día de preparativos, ropa, maletas, nervios, papeles, planos, meter los destinos en el GPS, nervios, preparar las cámaras, el portátil, mas nervios, ropa térmica, de agua, algunos nervios (pocos) y útiles que posiblemente nos harían falta como unos ponchos para el agua, para cuando camináramos y muy importante, una cuerda para colgar la ropa mojada, ya que en algunos sitios íbamos de Camping, a Bungalows.

Después de comer algo, arrancamos a las 16 horas. La idea era salir al día siguiente, pero como teníamos la tarde libre, decidimos ir a Madrid, pasar la noche allí y al día siguiente camino de Barcelona, hacer una visita al Monasterio de Piedra, en la provincia de Zaragoza.

Justo en cuanto arrancamos (no anduvimos ni 10 metros), me aparece un sms en la pantalla del TomTom de Grimaldi Lines, que es la naviera con la que iremos a Livorno. El sms dice, que por causas de “mala mar” el ferry partirá con 2 horas de retraso. Que se le va a hacer… La travesía son 19 horas con lo que tendríamos que llegar a Livorno a las cinco de la tarde del día siguiente. Con este retraso llegaremos a las siete.

El camino a Madrid, poco tiene que contar, excepto que contra todo pronostico en un catorce de mayo, hicimos gran parte del camino, unos 380 kms, a 2 grados de temperatura y con un viento de mil demonios y algún que otro buen chaparron. Parecía que estuviéramos en enero, solo le faltaba nevar (y creo que cerca estuvo).

Aparte de las paradas pertinentes para beber algún que otro café, “des-beber” los cafés anteriores y repostar gasolina, tuve que parar un par de veces a regular la suspension trasera de la moto. El problema es que íbamos demasiado cargados. Llevábamos mucho peso en el Top Case y en las maletas laterales, con lo que al acelerar la rueda delantera iba casi en el aire, había momentos en que notaba la dirección suelta y parecía que nos íbamos a caer. Después de dar con el “punto” de amortiguación, la cosa fue mejor, aunque tuve que andar con cuidado todo el viaje.

Llegamos a Madrid alrededor de las nueve de la noche, cena y a dormir, que al día siguiente tocaban mas kms.

Día 15 de mayo 700 kms

Nos levantamos temprano y salimos dirección Nuevalos, a 204 Kms de Madrid, donde se encuentra el Monasterio de Piedra.
El Monasterio, es un autentico vergel en medio de la nada. Gran parte de Aragon es un autentico secarral dominado por enormes piedras, mas allá de eso (orograficamente hablando) poco mas hay, a excepción del Monasterio de Piedra.
La corriente del río Piedra ha modelado la roca formando lagos, grutas y cascadas. Tiene  hermosos parajes como el Lago del Espejo, pasando para llegar a él por la Peña del Diablo o la impresionante cascada de 50 metros de altura Cola de Caballo que oculta una espectacular gruta natural, la Gruta Iris.
Llegamos alrededor de las 12 de la mañana y nos apresuramos a visitarlo sin demora, ya que después de comer, tenemos que partir hacia Barcelona a coger el ferry que sale a las 24 horas hacia Livorno. Lo único malo de la visita, fue que con las lluvias torrenciales que habían caído, el agua bajaba muy turbia y le quitaba un poco de belleza, pero seguía siendo espectacular.
 Lago del Espejo
 Aquí se ve el porque de su nombre
La cola de caballo

Si pincháis sobre la foto y la ampliáis, para que os hagáis una idea de lo grande que es, en el lado izquierdo de la imagen a media altura, vereis unos colores, rojo, blanco, azul, en el medio de la piedra. Eso es gente…..

Comemos en la zona y nos preparamos para partir a coger el Ferry a Barcelona, de la que nos separan 417 Kms.

Continuamos camino hacia Barcelona, a buen ritmo pero sin correr demasiado, ya que con las dos horas que ganamos (perdemos) con el retraso del ferry, tenemos tiempo de sobra.

El embalse de Tranquera, saliendo del Monasterio de Piedra
Pasamos por el Meridiano de Greenwich a su paso por la A-2

y continuamos camino hacia Barcelona, kms y mas kms. Cuando estamos a la altura de Zaragoza, me llega otro sms al TomTom de Grimaldi Lines, este, dice que por causas de “mala mar” la salida se retrasa 4 horas mas, es decir saldremos a las 4 de la mañana, con 6 horas de retraso, con lo que en vez de llegar a Livorno a las 19 horas, llegaremos a las 23, con lo que habremos perdido la primera tarde en Italia.

Decidimos según llegamos a Barcelona, acercarnos a la Terminal Marítima, a ver si nos pueden dar algún tipo de información y a sacar los billetes. Si nos dicen que hay algún tipo de retraso mas, cogeremos hotel para descansar algo y a la hora que sea iremos a coger el ferry. Llegamos a la Terminal y una señorita muy amable me explica que no hay ningún problema, que el ferry saldrá a las cuatro de la mañana, pero que no cojamos ningún hotel, que sobre la una estemos en la Terminal, porque cuando llegue el ferry sobre esa hora, nos dejaran entrar antes de descargar/cargar los trailers para que podamos ir ya al camarote a dormir antes de que zarpe el barco. No pinta mal la cosa.

Nos vamos entonces a cenar al Maremagnum y a pasear haciendo un poco de tiempo, para a las una de la mañana volver a la Terminal. Cuando volvemos, esperamos pacientemente sentados a tener alguna noticia. a las dos, aparece el vigilante y apaga las luces y cierra la puerta, le pregunto por el ferry y me dice que todavía no ha llegado, pero que nos deja estar en la estación (fuera hacia un frió de mil demonios).

Dan las cuatro de la mañana (supuesta hora de partir) y el ferry aun no ha llegado. Decido entonces conectarme en un terminal de internet que hay en la misma estación y enviarle un mail al Camping de Florencia, diciéndoles lo que nos ha pasado y que llegaremos con retraso.

Lucia “intenta” dormir algo, tirada en los asientos metálicos de la estación, mientras yo me desespero entre pitillo y pitillo. Le doy tanta pena al vigilante, que hasta me invita a un café de una maquina que tienen ellos escondida, ya que en la estación no hay maquina de café. Son las seis de la mañana. A las siete de la mañana llega el barco, pero de subirnos nada de nada, primero tienen que descargarlo, después cargar los camiones y después nosotros, con lo que lo que nos contó la amable señorita diez horas antes, nada de nada

A las ocho de la mañana abren el bar de la terminal y nos vamos a desayunar y 10 minutos después, nos dicen que podemos subir ya al ferry, pero “rapidito” con lo cual aun encima, nos toca desayunar a toda mecha (no vaya a ser que después de esperar diez horas, se marchen sin nosotros).

Finalmente (si, todo llega a su fin) nos subimos al ferry a las nueve de la mañana y partimos dirección Livorno a las diez, es decir con doce horas de retraso y sin pegar ojo. Los nuevos cálculos son que llegaremos al Camping a las tres de la mañana, es decir, con el Camping cerrado. Vamos de Málaga, para Malagón.

Todo lo que pueda contaros del ferry es peor de lo que podais imaginar. Había un oleaje tremendo, en el camarote se escuchaba todo el ruido de la sala de maquinas y casi era imposible dormir aunque con la noche que habíamos pasado, conseguimos conciliar el sueño. La comida aparte de intragable era un atraco a mano armada (mas que un ferry eran bucaneros), etc. etc.

 Que rica la comida

Y barata, por esta “supuesta” Insalata di pollo nos “clavaron” 13 €uros (En Italia los pollos son muy raros).

Saliendo a las diez de la mañana, deberíamos de llegar a las siete de la mañana del día siguiente, pero a las siete no se veía tierra por ningún lado. El susodicho (ferry) va lento, porque hay oleaje (“casi” no nos habíamos dado cuenta). Nos encontramos con una pareja de moteros Italianos que iban en el ferry y nos contaron que ellos ya iban de vuelta a casa, que habían estado de vacaciones con la moto por Andalucia y que les había pasado exactamente lo mismo en el viaje de ida, estaban encantados.

Con lo cual, sin extenderme mas, que ya lo he hecho bastante, el ferry llega a Livorno a las diez de la mañana, con tres horas mas de retraso, un total de 22 horas de travesía. Cuando tocamos puerto no nos lo creíamos. Habíamos perdido ya una tarde en Florencia y una noche de camping.

 Saliendo de la pesadilla del ferry
y dirigiéndonos ya a nuestro primer destino en Italia, Florencia
Llegamos al Camping alrededor de las once de la mañana. Cuando aparecimos allí la dueña no se lo creía, nos dijo “aparecieron los perdidos” en perfecto Italiano. Le explique todo lo que nos había pasado y le dimos tanta pena que no nos cobro la noche perdida. Nos alojamos en Bungalow por 50/€uros noche, un sitio totalmente recomendable, en lo alto de la colina que domina Florencia, Fiesole. Camping Panoramico Fiesole
El Bungalow, la cara de Lucia expresa perfectamente todo lo anterior
Llevamos 1.300 kms, mas todas las millas del mundo en ferry
Siguiente destino Florencia, Siena, Pisa, La Toscana……
Desafío Euroa 2010 (II)
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