México por los Hermanos García (José Mª y Jaime) www.americaenmoto.com


AdventureRider.es Foros Viajando América México por los Hermanos García (José Mª y Jaime) www.americaenmoto.com

Este debate contiene 2 respuestas, tiene 2 mensajes y lo actualizó  Juanjo-34 hace 4 años.

Viendo 3 publicaciones - del 1 al 3 (de un total de 3)
  • Autor
    Publicar
  • #3392

    Juan Recio
    Super administrador
    #4522

    Juan Recio
    Super administrador

    El dia 24 de Agosto cruzamos la frontera de Méjico por Tijuana en el Estado de Baja California. Por la fecha en la que entramos en Baja California, experimentamos un cambio muy brusco de clima. Del clima suave casi Mediterraneo de San Diego, pasamos a un clima muy humedo y caluroso, donde apenas soplaba aire. La primera de nuestras paradas dentro de la península de Baja California fue en el rancho de Mike. Al rancho sólo se podía acceder a traves de una complicada pista de tierra de unos 35 kilometros. Decidimos separamos por la cantidad de polvo que levantabamos. Los últimos diez kilómetros tuvimos que hacerlos de noche. Durante el recorrido esquivamos todo tipo de animales, vacas, caballos, conejos, y ya casi llegando tuvimos que vadear un río para acceder al rancho. Comimos algo, montamos la tienda y nos fuimos a descansar ya que estabamos rotos. Esta fue la primera noche en territorio mexicano.

      Al día siguiente abandonamos el rancho por otra pista diferente. Durante el recorrido preguntábamos en otros ranchos para poder orientarnos ya que no habia indicaciones de ningun tipo y cruzaban varias pistas diferentes por el desierto. Nos perdimos varias veces y por fin, después de cuatro horas de tortuosas pistas y temperaturas superiores a los 35° C, conseguimos pisar asfalto. Casi al salir de la pista, nos encontramos con cuatro estadounidenses con motos de enduro que tambien se dirigian al rancho de Mike. Cuando nos vieron con nuestras motos de 300 kgs. cargadas de equipaje y con esas temperaturas les pareció algo fuerte. Les comentamos el viaje que estabamos realizando y nos dieron animos para continuar. Ya sobre asfalto y acercándonos a la costa, la temperatura bajo bruscamente y una intensa niebla nos envolvio. Llegamos de noche a Rosario y nos alojamos en la propia habitacion del dueño de un pequeño motel ya que éste estaba completo. Cenando nos encontramos con Jose, alias ” Pala y Machete”, un mexicano al que acojimos en nuestra habitacion porque no tenia sitio donde dormir. Viajaba solo a traves de todo Baja California con su coche y con él intercambiamos información sobre rutas y lugares de interés

    Durante el día siguiente recorrimos 700 kilómetros de puro desierto con unas temperaturas de 35°- 40° C. Al llegar exhaustos a Mulegé, nos desplomamos en un pequeño motel con aire acondicionado y una pequeña piscina. En el patio interior y junto a la puerta de la habitación aparcamos las motos. Mulege es un precioso pueblo situado en la Bahía Concepción dentro del Golfo de California y bañado por el Mar de Cortes. Este emplazamiento provocaba una intensa humedad y altas temperaturas, esto, junto con el hecho de que no soplara nada de aire, hacía el ambiente asfixiante. Mulege cuenta con unas playas preciosas como la de Santispac y El Coyote. Las playas estaban completamente vacías, debido al fuerte calor y que era temporada baja. Eramos los únicos pardillos que estabamos en Mulege sudando y deshaciendonos del calor. Intentamos refrescarnos en el mar, pero era un autentico caldo. Decidimos que había que salir de ahi cuanto antes, que había que sobrevivir, y continuamos viaje por la península de Baja California direccion sur.

    Al llegar a Loreto, y aunque la idea era continuar, decidimos abandonar y buscar algún sitio para descansar y refrescarnos después de otro día de calor insoportable. En Loreto nos encontramos con dos grupos de españoles y nos alojamos todos en el mismo hostal. El primer grupo eran tres chicos y una chica de Guadalajara y el segundo grupo eran una pareja que vivia en Irlanda, Javier y Maria Jose, un madrileno y una granadina. Esa noche realizamos la primera conexión telefónica desde América con España, en el programa “Hoy por Hoy” de la Cadena SER que presentaba Miguel Angel Oliver. Al dia siguiente fuimos a bucear a la isla Coronado, un sitio precioso en el que tuvimos la oportunidad de bañarnos con un grupo de “ballenas piloto”, divisar algunas tortugas y observar una gran variedad de vida marina. A lo largo de Baja California hay un gran número de lugares únicos para practicar el submarinismo. 

       Continuamos bajando por la península y cruzamos al Estado de Baja California Sur. Llegamos a su punto mas bajo, la zona de los cabos. Esta zona comprende el área al sur de La Paz y sus ciudades más relevantes son Cabo San Lucas y San Jose del Cabo. En Cabo San Lucas confluyen las aguas del Mar de Cortes con las del Océano Pacífico. Esta ciudad es la más turística de Baja California y cuenta una fuerte presencia de empresas y turismo americano. Tras pasar una noche aquí, fuimos hacia Cabo Pulmo, una reserva natural a la cual únicamente se puede acceder por pista de tierra. Para llegar allí seguimos una dura pista desde San José y durante las tres horas de recorrido pudimos disfrutar de vistas magníficas de enormes playas. Debido a la dureza de la pista es en la que yo mismo, Jaime, aterricé muy cerca de una alambrada de pinchos, una caida leve sin consecuencias. Cabo Pulmo no tiene ni veinte casas, nada más llegar nos pegamos un bañito en el mar y nos tomamos un refresco ” “, ( si no paga nada de publicidad). En el chiringuito de la playa conocimos a una pareja de americanos que habían alquilado un chalecito, nos invitaron a cenar y a pasar la noche. Evidentemente por educación no tuvimos mas remedio que aceptar la invitacion, compramos unas cervecitas y a relajarnos un poco.

    Sin este tipo de encuentros, el viaje seria mucho mas duro y por eso se agradece mucho la solidaridad que la gente tiene con nosotros. Al día siguiente buceamos en la Reserva Marina y pudimos observar tortugas, mantas entre otras tantas especies. Terminamos de bucear y después de despedirnos de nuestros anfitriones pusimos dirección norte hacia La Paz. En La Paz estuvimos tres días en un camping casi desierto, aparte de pasar muchísimo calor aprovechamos para disfrutar del excelente buceo de la zona. Visitamos tres puntos de inmersión, La Reina, El Bajo y Los Islotes. El buceo fue increíble, buceamos con tiburones martillo, leones marinos, mantas gigantes, tortugas, morenas (de las de mar claro) y un montón de peces de preciosos colores. Después de doce días en Baja California, había llegado el momento de cruzar al continente. Teníamos dos opciones para cruzar desde La Paz, la opción más cómoda y más cara y la opción más barata en ferry de carga. Evidentemente elegimos la segunda opción y la más auténtica, el ferry de carga. Atravesamos en el barco de carga junto con 25 trailers y un montón de camioneros mexicanos con cara de mala leche. Sólo había un camarote, el camarote principal, el más grande y en el que nos alojamos nosotros con el resto de camioneros, la cubierta del barco. Todos tenían su mantita preparada y nosotros un simple plástico. Pasamos la noche con los camioneros, nuestro plástico y los cascos como almohadas. El barco llegó al puerto al amanecer, antes de atracar comenzó a caer una de esas tormentas tropicales que te apetece que te caigan cuando vas en moto.

     Desembarcamos en Los Mochis, Estado de Sinaloa, y tras hacer un tramo largo de carretera, entramos en el Estado de Durango. Atravesamos el increíble paso de montaña del Espinazo del Diablo mientras atardecía. Comenzó a caer una intensa niebla y se nos hizo de noche, seguía lloviendo y el ultimo tramo fue realmente peligroso. Hicimos noche en El Salto, pueblo a unos 2.300 metros de altura y ya al día siguiente llegamos a Zacatecas. Zacatecas es una auténtica ciudad colonial y los lugares más relevantes que visitamos fueron, la Catedral, la Iglesia de Sto. Domingo, el Patio de Armas. Desde el Cerro de la Bufa, pudimos contemplar una increíble vista aérea de la ciudad. Durante estas fechas es temporada de lluvias, por lo que todas las tardes antes de anochecer nos sorprendían fuertes tormentas. Como ejemplo la que nos sorprendió de Zacatecas a Guanajuato. Guanajuato es otra preciosa ciudad colonial de un estilo similar a la ciudad de Salamanca en España. Guanajuato cuenta con una de las Universidades más antiguas y con mas nombre y tradicion de México lo que hace que la ciudad disfrute de un ambiente joven y universitario. Guanajuato se asienta sobre un monton de túneles que ya han sufrido inundaciones serias varias veces. Visitamos la Catedral, El Templo de San Diego de Alcala, el Teatro Juarez, etc. La ciudad cuenta con numerosos jardines que pudimos contemplar desde el mirador del Pipila Nuestro siguiente destino, la ciudad más grande del mundo, Mexico D.F., con 24 millones de habitantes. Decidimos tomar carretera de cuota, a pesar de lo excesivamente caras que son, por la tormenta que estaba cayendo y por la gran distancia que nos separaba del D.F. Aun así se nos hizo de noche.

    Un amiga de Madrid nos había dado el teléfono de un primo suyo en D.F. para que cuando pasáramos por ahí contactáramos con él cuando estábamos a una hora de la ciudad le llamamos y conseguimos quedar con él así es como conocimos a Ehitel. Quedamos con Ehitel en una plaza. La gente por ahí conduce a saco, de forma muy agresiva. Es la ley de la selva, o conduces como ellos o te comen. De pronto vimos llegar un coche dando luces y pitando, si, en efecto era Ehitel. Iba a decir, nuestro amigo Ehitel, pero realmente todavía no le conocíamos. Enseguida nos dimos cuenta de que era un tio de puta madre (quien ha dicho eso) y que lo íbamos a pasar bien con él. Puso las luces de emergencia y a saco, a seguirle, a atravesar la jungla hasta su casa. Al llegar no nos dio tiempo ni a ducharnos ni a cambiarnos, en 5 minutos teníamos un whisky en las manos, mal comienzo de fin de semana. Después de ducharnos y cambiarnos fuimos a la fiestecilla de unos amiguetes de Ehitel. Allí conocimos a Gabriel (Bart), María Fernanda, Carlos… Los españoles llegamos pronto a la fiesta y nos fuimos los últimos, un mal ejemplo a seguir, pero se echaba de menos una juerguecilla. Esta en teoría es una de esas paradas técnicas para descansar, escribir crónicas del viaje, organizar fotos y demás, pero lo cosa se iba torciendo cada vez más. Algo nos decía que esa parada iba a ser algo más dura que las anteriores. Nuestra primera noche en DF acabamos a las 6 de la mañana, una noche bastante divertida.

      El día siguiente, aunque no a primera hora, visitamos el Zocalo, Palacio Nacional, Casa de los Azulejos… Nuestros excelentes guías fueron Ehitel y Alejandro pero los cuatro teníamos algo de resaca (cruda) por el día anterior. Aunque con algo de cansancio aguantamos estoicamente la visita a la ciudad. Como parece ser que no habíamos tenido suficiente con el día anterior, esa noche compartimos barra con otros amiguetes de Ehitel, Alejandro, Remy,Chimborito, y luego vinieron Marina y Ana, dos amigas que aparte de ser simpáticas, eran bastante guapas. Después del Barracuda fuimos a Plaza Garibaldi, donde están los mariachis, entramos en Tenampa, nos apretamos una botellita de tequila y acabamos yendo a un último garito. “El Doberman” es un after hours de muerte, donde te cacheaban en la entrada, no se veía nada y la musica la tuvimos metida en el cerebro durante una semana de lo alta que estaba, eso si, había unas mexicanas bastante majas. Ya a altas horas, comenzamos a tener algunas bajas en el grupo y tuvimos que retirarnos. El domingo descansamos algo, organizamos las fotos digitales y lavamos algo de ropa.

     El lunes nos despedimos de Ehitel y de su hermano Alonso, y salimos direccion Puebla. Antes de abandonar DF quedamos con nuestro amiguete Alvaro Sancho, que se nos acaba de casar con Alejandra , una mexicana (aquí el que hace la web , repasa y organiza estuvo es ese pedazo de boda que duró 20 días en tierras mexicanas en verano, una auténtica pasada). Recogimos unas cosas que nos trajo Alvaro de España (¡¡¡mentira!!!, las deje yo en México je je), y pudimos ver las fotos de la boda donde aparecen todos los desfasados de Fuente del Fresno, Madrid, entre ellos el informatico Jorge, al que ya conocéis ya que es el que se curra bastante la pagina web (¿desfasado?, un poquito de tequila nada mas). Abandonamos DF después de pasarlo bastante bien y de disfrutar con lo bien que nos trataron nuestros amigos. Nos costó algo salir del DF sobre todo por culpa de dos policias motoristas que dicidieron fastidiarnos un poco el viaje y de paso sacarse algo de dinero. Nos pararon, nos comentaron que la moto de Jose, al terminar su matrícula en seis no podía circular ese día. En Méjico DF, según la terminación de la matrícula, tu vehículo no puede circular en determinados días de la semana. Sin embargo, nos sonó a tomadura de pelo ya que estábamos seguros de esto no afectaba a vehículos con placas extranjeras. Querían llevarse la moto en grua y ponernos una multa de 1.600 pesos unas 30.000 pesetas. Estuvimos unos 30 minutos discutiendo con ellos y no cedian. Les comentamos lo del viaje y tampoco. En cuanto saqué mi carnet de prensa se fueron en seguida sin poner ninguna pega, nos libramos de ellos y seguimos direccion Puebla

     En Puebla nos esperaban otro grupo de amigos que contacto con nosotros a traves de la red. Sólo les conocíamos a través de algún correo electrónico, nos invitaron a quedarnos durante un par de días. Resultaron ser gente muy simpática y agradable, aficionada también a las motos, y nos trataron fenomenal. Entre otros conocimos a Eduardo Rauch a y su familia, Enrique, Joaquin, Bolivar y su familia, Tomy, Carlos…En esta parada técnica más tranquila, aprovechamos para lavar las motos y hacer un pequeño mantenimiento. Nuestros amigos nos enseñaron la ciudad de Puebla y las ruinas de Cholula. Nuestra estancia en Puebla fue estupenda, y nuestros amigos nos trataron de una forma admirable. La mañana del 11 de septiembre nos despertamos con el ataque terrorista a E.E.U.U. Estuvimos pendiente de la televisión durante prácticamente todo el día. Nuestro siguiente destino era Oaxaca. Allí nuestros amiguetes de Puebla, conocían otro aficionado a las motos, propietario del Hotel Paris. Sergio nos trató también estupendamente, nos invitó la segunda noche a quedarnos en su hotel y nos llevó a conocer un monton de sitios de Oaxaca como las admirables ruinas de Monte Albán. Oaxaca es otra de las ciudades coloniales que merece la pena visitar. El Zocalo, La Catedral, la Iglesia de Santo Domingo, los mercados… Como buen aficionado a la moto que era, tenía en su garaje un montón de motos perfectamente cuidadas. De hecho, el había sido campeón de motocros y de enduro en varias ocasiones. Nos dijo que tanto los coches como las motos que tenía estaban a nuestra entera disposición. Se portó muy bien con nosotros, incluso nos acompañó el trayecto hasta Hierve el Agua, cuando salimos de Oaxaca.

      Continuamos la travesía hacia el Estado de Chiapas, concretamente San Cristobal de las Casas, pero tuvimos que quedarnos en Juchitán, porque perdimos tiempo en buscar una tapa de la maleta que se voló por el camino. Pese al tiempo que estuvimos buscándola no conseguimos encontrarla y tuvimos que realizar una apaño casero. Al día siguiente seguimos dirección Tuxtla Gutiérrez, dónde subimos al Cañón del Sumidero, un precioso lugar con unas vistas espectaculares. Continuamos hacia San Cristobal de las Casas por unas carreteras preciosas invadidas por una densa jungla. Por el borde de las carreteras caminaban numerosas familias de indígenas de Chiapas con sus trajes típicos. Aunque las distancias eran grandes los indígenas caminan durante mucho tiempo, y largas distancias por la carretera, incluso de noche, y no es raro ver ancianos, niños y niñas jugando o volviendo de alguna escuela, etc. En Chiapas hay un montón de pueblos indígenas a lo largo de las carreteras. Son pueblos que viven principalmente de lo que cultivan y del ganado que crían. En el Estado de Chiapas hablan diferentes tipos de lenguas, incluso de un pueblo a otro separados por una distancia de unos cinco kilómetros, hablan idiomas distintos. Muchos indígenas no entienden la lengua castellana. Esa noche tendría lugar el Grito de Independencia de la República de México, por lo que se respiraba un agradable ambiente festivo. En San Cristobal de las Casas se apreciaba gran cantidad de turismo europeo. Es una ciudad bonita y emblemática del Estado de Chiapas, con un muchos sitios preciosos que visitar, La Plaza Central, La Catedral. El Templo del Cerrito de San Cristobal, el Palacio Municipal, Santo Domingo, Guadalupe… Llegamos a San Cristobal de las Casas, comimos algo y nos tomamos alguna que otra cervecita celebrando la independencia de México. A la mañana siguiente visitamos la ciudad. Abandonamos SanCristobal dirección Cascadas de Agua Azul. El pueblo al pie de las cascadas en el que nos alojamos, llevaba sin luz una semana por una avería, por lo que tuvimos que utilizar nuestras linternas para poder ver. De nuevo nos cayó una gran tormenta en la noche a la llegada al pueblo. A la mañana siguiente visitamos las cascadas. Eran impresionantes, y por ser época de lluvias bajaban con gran cantidad de agua, con el inconveniente de estar demasiado revueltas, y no se apreciaba bien la belleza y el color del agua que se ve en otras épocas del año.

      Esa mañana antes de partir, decidí mirar la Africa Twin porque noté que no funcionaba del todo bien. La sorpresa que nos llevamos es que, en el mantenimiento que hicimos en Puebla, el mecánico puso 4 litros de aceite en vez de los 2.6 que debía llevar el motor. Con lo cuál la presión era altísima y el motor podia haber sufrido problemas serios. Sacamos aceite del motor hasta su nivel óptimo y continuamos algo atentos. Nuestro próximo destino era llegar a la ciudad de Mérida en el Estado de Yucatán. Por el camino hicimos una parada para visitar las ruinas mayas de Palenque. Llegamos a las ruinas y hacía un calor sofocante y no paraba de llover. Palenque posee otra de las principales ruinas mayas que se conservan en México, están situadas en medio de la selva, y mientras las visitábamos oíamos continuamente cerca de nosotros gritos de gorilas ocultos en la selva.

      Como no nos daba tiempo a llegar a Mérida, hicimos parada en Sabancuy, un pequeño pueblo en la costa de la península. Al día siguiente continuamos hacia Mérida por la carretera que bordea la costa. En Mérida batimos todos los records en cuanto a alojamientos en hostales se refiere. Nos alojamos en un hostal algo cutre con agua fría por 55 pesos, unas 1000 pesetas. Bajando la media de presupuesto. Esa misma tarde visitamos la ciudad con la idea de salir al día siguiente temprano dirección Cancún. Y así lo hicimos. Visitamos las iglesias de Santa Ana y Santa Lucía, Palacio Municipal, y la Catedral, una de las primeras catedrales de toda latinoamérica. A las 7 de la mañana salimos de Mérida hacia Cancún. En el camino visitamos las ruinas mayas más importantes de México, Chichén-Itza. Llegamos temprano antes que todos los turistas y del calorazo que nos esperaba. Subimos al “Castillo”, una de las pirámides principales con una larga y pronunciada escalinata. Desde arriba, las vistas de todas las ruinas en medio de la selva, son espectaculares. Tras visitar las ruinas durante dos horas continuamos camino hacia Cancún. Paramos en uno de los numerosos cenotes que existen a lo largo de la riviera maya, el cenote Dzitnup. Una cueva llena de agua transparente y azul, en la cuál inciden los rayos del sol al penetrar por un agujero situado en el techo de la cueva. Como un pequeño lago bajo la tierra. Para la cultura maya los cenotes tenían carácter sagrado. Con el calor que hacía, y el lugar tan maravilloso en el que nos encontrabamos, no dudamos ni un minuto en pegarnos un chapuzón en el interior de la cueva. Tan sólo nos separaban unos 150 kilómetros de Cancún.

      Aquí convivimos una semana con Ricardo y Gonzalo Galán. Dos hermanos que nos trataron estupendamente y con los que practicamos submarinismo junto a nuestro también amiguo Juan. Todos eran muy buena gente . A Ricardo y Gonzalo les conocimos a través de su hermana Marina en México DF, que a su vez la conocimos a través de Ehitel también en México DF. Así van surgiendo contacto tras contacto. Quizá éste sea el aspecto más positivo del viaje. La gente que vas conociendo y con la cuál tienes oportunidad de convivir algunos días de compartir experiencias del viaje. Durante esa semana hicimos excursiones a Isla Mujeres y a Cozumel, buceamos y descansamos un poco de tanta moto. Fue un parentesis de relax dentro de la rutina del viaje, otra parada técnica. En Cozumel pasamos dos días con Carlos, un amigo de Ricardo que nos acogió en su casa. Otra persona estupenda con la que lo pasamos muy bien mientras estuvimos en la isla de Cozumel. Buceamos los dos días, y las dos inmersiones fueron un auténtico lujo, aguas clarísimas y arrecifes de impresionante belleza. La mejor manera de conocer la isla era con alguien de la isla, y las playas y lugares a los que nos llevó Carlos fueron increíbles. A lo largo de la isla de Cozumel e Isla Mujeres, como también en Cancún, pudimos ver las iguanas que allí habitan paseando tranquilamente por todas partes. Nuestro siguiente destino fueron las ruinas mayas de Tulum, situadas junto al mar a unos 140 kilómetros de Cancún. Desde que salimos de Cancún hasta Tulum, nos cayó una lluvia torrencial que no paró ni cinco minutos. Las ruinas de Tulum son menos espectaculares que otras que habíamos visto con anterioridad. Su principal atractivo es su proximidad al mar.

      A lo largo de la playa existen gran cantidad de pequeños hoteles y cabañas para pasar la noche. La cabaña que nosotros escogimos era bastante básica, seguramente la más cutre de todas las que había por allí. Hecha de cáñamo con miles de mosquitos ambientando su interior, y un pequeño ratón como compañero de cuarto. Tuvimos que tomar algunas medidas, utilizamos nuestra mosquitera grande y unas espirales antimosquitos de Coronel Tapiocca. Esta zona de playa llena de cabañas y pequeños restaurantes tenía muy buen ambiente. Todas las personas eran de entre 20 y 35 años, y un montón de chicas guapas. La mayoría de gente eran mochileros europeos y americanos, que viajan durante algunos meses a través de la Riviera Maya recorriendo sus paises, México, Guatemala, Honduras y Belice. Por la noche se organizó una fiesta en un bar de la playa. Nosotros llegamos de los primeros y nos fuimos los últimos. Cerramos el garito aguantando como campeones. El día siguiente fue muy duro a las 9:00 h. estábamos buceando en una cueva con una resaca de caballo. La inmersión fue en el cenote “Dos Ojos”, rodeados de impresionantes estalactitas y estalagmitas y buceando bajo un montón de murciélagos. Una experiencia inolvidable. Aunque nos hubiese gustado quedarnos dos días más en Tulum, el hecho de ir algo retrasados en el viaje, hizo que tuviésemos que salir hacia la frontera de Belice. Aquí finalizaba nuestro paso por México. Durante los 35 días de travesía por México recorrimos unos 7.300 kilometros, 2.300 por la península de Baja California y 5.000 por el resto de México, desde la costa Oeste, pasando por el centro, Chiapas y subiendo a Yucatán y descendiendo hacia Belice por la costa Este, la costa del Atlántico. Más información en http://www.americaenmoto.com

    #4785

    Juanjo-34
    Participante

    Vaya forma de recorrer Mejico, de ruta, de fiesta y con amigos por todos lados para estar mas acompañados. Es lo bueno de este mundo de la moto, que el trato personal se multiplica.

    V´ss Juanjo

Viendo 3 publicaciones - del 1 al 3 (de un total de 3)

Debes estar registrado para responder a este debate.